Mostrar mensagens com a etiqueta Amor. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Amor. Mostrar todas as mensagens

quarta-feira, 30 de março de 2011

Pressa

Não tenho pressa. Pressa de quê?
Não têm pressa o sol e a lua: estão certos.
Ter pressa é crer que a gente passa adiante das pernas,
Ou que, dando um pulo, salta por cima da sombra.
Não; não sei ter pressa.
Se estendo o braço, chego exactamente aonde o meu braço chega -Nem um centímetro mais longe.
Toco só onde toco, não aonde penso.
Só me posso sentar aonde estou.
E isto faz rir como todas as verdades absolutamente verdadeiras,
Mas o que faz rir a valer é que nós pensamos sempre noutra coisa,
E vivemos vadios da nossa realidade.
E estamos sempre fora dela porque estamos aqui.

Alberto Caeiro

domingo, 6 de março de 2011

Individualismo muito cru

Vivemos num individualismo muito cru. As pessoas são levadas a acreditar que a promoção do conforto físico e das aparências é o que mais conta. Existe uma desvalorização do conforto afectivo e moral. Existe a ideia errada de que podemos ser felizes sozinhos ou, pior ainda, contra os outros.
 "Diário de Notícias (2007)"
 Peixoto , José Luís     

sexta-feira, 27 de agosto de 2010

Cows Can Be Purple


Cows Can Be Purple

My grandmother was born in an ethnic neighborhood of  Chicago in 1900 and had never seen a live cow growing up. In first grade her class was given cut-out farm animals and told to trace and color them. She had a cow to draw and painted it purple because she liked the color purple. The teacher ridiculed my grandmother for coloring a cow purple and exclaimed that ‘cows aren’t purple’. The teacher ripped up the cow in front of the class and told my grandmother to start over, this time painting the cow brown or black.
Luckily for my grandmother, at age ten her best friend convinced my grandmother to take an art class with her. From there my grandmother found a deep life long passion for art. She went on to study in France and become a professional painter, and later in the 1960’s, she became a pioneer in the field of art therapy.  My grandmother’s biography, written when she was in her 80′s, was called “Cows Can Be Purple”.   My grandmother was able to move past the message quite clearly given to her that she should not be creative in what she drew.  
Were you ever given messages of what you can’t do?  Are you still carrying around those messages? Perhaps when you were young, adults you trusted or respected squashed a dream or stifled your ideas.  You may know people who have had their dreams stepped on or who put a box around their ambitions because it wasn’t accepted by others.  Too many times we carry those messages of what we can’t do with us for years, never examining or questioning whether they are true for us or not.   What a waste of potential talent, energy, and joy.
I will write several blogs about the self-limiting beliefs we carry and how those hold us back from fully living and being true to our passions and purpose.  For now I want to invite you to step into the potential that awaits you.  What possibilities are there that you’ve been waiting to explore?
Here are some suggestions for looking at the world through the lens of potential and possibility. First, challenge your mental framework by asking yourself – What If? 
*  What if I didn’t buy into a self-limiting belief about myself –that I’m unmotivated, not smart enough, unloved etc.
*  What if I stopped seeking other people’s approval or stopped worrying about disappointing others?
*  What if I was infinitely supported by the Universe to follow my soul’s calling?
*  What if I believed I was talented, loved, lovable, creative? How would I live if that were so?
 Try these questions out for a while and see what bubbles up for you.  Maybe you’ll hear that inner calling to try something that you’ve been thinking of doing for some time.  Perhaps you’ll feel the nudge that’s been pushing you to step out a bit farther into the unknown.  See if there are things rumbling in your soul that you feel you need to discover. Answer these questions and sit with what stirs for you.  
I leave you these words from the poet Rumi:
Be melting snow, wash yourself of yourself.
A white flower grows in the quietness,
Let your tongue become that flower.

quinta-feira, 8 de julho de 2010

Quem tudo quer...


Uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta

domingo, 27 de junho de 2010

Amar de olhos abertos

Numa conversa que tive hoje, referia-me uma tereapeuta de casal que a determinada altura se pedia a cada pessoa do casal que referissem o que podiam fazer pelo o outro. E que a tendencia claro está é de dizerem o que o outro pode fazer pelo próprio.

Consideração minha - Vivemos tempos que naturalmente são de reacção a um machismo dominante de séculos e a uma falta de acesso a bens de consumo, condicionando a uma sobreimportância dos bens materiais e das escolhas de cada um, como se as diferenças entre as duas pessoas dum casal fossem incompatibilidades mortais. Assim as escolhas e gostos de cada um passam a ser tão importantes que a decisão de fazer algo que um gosta mais que outro passar a ser considerado algo como uma imposição, uma infracção das liberdades conquistadas...
Fazer algo que o outro gosta e que o próprio não aprecia muito não será antes uma construção de uma nova individualidade? ...OS DOIS

Amar de olhos abertos é um livro fantástico que fala do aceitar o outro como ele é.
"Cuando las personas expresan sus quejas sobre lo que les ocurre, hay que investigar qué es "lo propio" en la persona que se está quejando .Si a él, por ejemplo, le molesta el egoísmo de su compañera, puede ser porque se pelea con su propia parte egoísta, porque no se anima a reconocerla o porque no se da el permiso de privilegiarse.
Su camino en todo caso pasará por revisar qué le pasa con SU egoísmo y trabajar sobre eso, dejando que el otro sea como quiera (o como pueda)."

" 'Hablamos del amor en el sentido de 'que nos importe el
bienestar del otro'. Nada más y nada menos. El amor
como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se
afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.
Más importante que la manera de ser del otro, importa
el bienestar que siento a su lado y su bienestar al
lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa
de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y
disfruta al dárnoslo, eso hace al amor." "

"
Enamorarse es amar las coincidencias, y amar,
enamorarse de las diferencias.
"

sexta-feira, 18 de junho de 2010

Diferencias entre estar enamorado y amar a alguien

Cómo se puede explicar que alguien “pierda la cabeza” por otra persona, que alguien no pueda pensar en otra cosa que el amado, que alguien llore durante semanas esperando una llamada de aniversario que no llegó… Estas emociones violentas e irracionales que pueden suceder únicamente cuando ese alguien está enamorado.

Es que estar enamorado no es amar.

Porque amar es un sentimiento y estar enamorado es una pasión.

La pasión, por definición, son emociones desenfrenadas, fuertes, absorbentes, intensas y fugaces como el destello de un flash, que son capaces de producir transitoriamente una exaltación en el estado de ánimo y una alteración de la conciencia del mundo del que la siente.

Este caos emocional tiene, lamentablemente y afortunadamente una duración muy corta: digo lamentable porque mientras lo vivimos, nos gustaría, a pesar de todo, permanecer en la fascinante intensidad de cada una de las vivencias, y digo afortunadamente porque creo que nuestras células explotarían si este estado se prolongara más allá de unas cuantas semanas.

Inmerso en esta pasión perturbadora, nadie puede hacer otra cosa que no sea estar, pensar o recordar a la persona de la cual se esta enamorada. Se trata pues de un estado fugaz de descentramiento (uno cree que el centro de la vida de uno es el otro), una especie de locura transitoria que, como dije, se cura sola y en general sin dejar secuelas.

Durante el tiempo que dura el enamoramiento, uno vive en función del otro: si llamo, si no llamo, si esta, si no esta, si me miro, si no me miro, si me quiere, si no me quiere…

Estar enamorado es enredarse en un doloroso placer el de la disolución en el otro.

Si nos detuviéramos a pensarlo en serio nos daríamos cuenta de lo amenazante para nuestra integridad que sería vivir en ese estado.

Un escritor costarricense, describe la felicidad de estar enamorado en un texto que creo maravilloso:

Cuando estaba enamorado, había mariposas por todas partes, la voluptuosidad de la pasión me carcomía la cabeza. Durante todo ese tiempo no escribí, no trabajé, no me encontré con los amigos. Vivía pendiente de los movimientos o de la quietud de mi amada; consumía montañas de cigarrillos y toneladas de vitaminas, me afeitaba dos y hasta tres veces por día; hacía dietas, caminatas. Me perseguía hasta la certeza la paranoia del engaño, pensaba todo el tiempo en besarla, en mimarla, en acariciarla. Durante semanas gaste demasiado dinero, demasiada esperanza, demasiada crema para el sol, demasiada esperma y demasiada perfume. Escuchaba demasiada música clásica, utilizaba demasiado tiempo, consumí toda mi tolerancia y agoté hasta la última de mis lágrimas. Por eso siempre digo recordando esos momentos: Nunca he sufrido tanto como cuando era feliz.

La confusión reinante entre esos términos, más la malintencionada idea de homologarlos, ha sido y es causante de horribles desencuentros en las parejas.

“ya nos es como antes…”, “Las parejas con el tiempo se desgastan…” y “No estoy más enamorado… me voy”, son algunas de las frases que comúnmente se dicen, apoyadas en la idea de que los matrimonios deberían continuar enamorados “como el primer día”. Es muy lindo pensarlo posible, y a uno le gustaría creérselo, pero es mentira.

El estado ideal de una pareja no es el de aquellos primeros meses en que estaba enamorado, sino el de todo el tiempo en que se aman en el sentido cotidiano, verdadero.

Probablemente desde la fantasía, a mí me gustaría estar enamorado de mi esposa después de veinte años, porque estar enamorado es algo realmente encantador. Aunque, con toda seguridad, si yo estuviera enamorado de mi esposa, de verdad enamorado de mí esposa, en este preciso momento no estaría escribiendo esto.

Si yo estuviera enamorado, sentiría que esto es perder el tiempo.

Si yo estuviera enamorado de mi esposa, en este preciso momento no tendría nada de ganas de estar acá, porque estaría pensando en estar allá, en encontrarme con ella, o en todo caso en escribirle un poema, pero siempre alrededor de ella porque ella sería el centro de mi vida.

Cuando en un vínculo que comienza con esa pasión, estar enamorado da paso al amor, todo sale bien. De hecho nada mejor podría pasarnos.

Pero cuando no conduce allí, el desenamoramiento sólo deja detrás de sí una sensación de una ciudad devastada, la ruina emocional, el dolor de la pérdida, el agujero de la ausencia.

Y uno se pregunta: ¿Por qué se termino? ¿Por qué no era cierto? ¿Por qué era poco? ¿Por qué era mentira?...

No. Se terminó simplemente porque era una pasión.

Lo cierto es que, me guste o no, el enamoramiento se acaba. Y cuando eso sucede con suerte vuelvo a centrarme en mí y desde allí puedo permitir que florezca el amor verdadero.

El amor es el regocijo por la sola existencia del otro.

La frase evoca un sentido casi supremo del amor, el más profundo y el más intenso.

Posible o no, éste será el objetivo más deseable: llegar a amar tanto que me alegre sólo por el hecho de que el otro exista.

El primero... es el único y verdadero amor?

Queremos pensar que se ama una sola vez en la vida y para siempre, aunque sepamos que no es verdad. Preferimos retorcernos de miedo controlando lo que el otro hace cuando no estamos juntos y seguir aferrados a al idea de que no podríamos vivir el uno sin el otro, aunque sabemos que sin el amado la vida igual continúa aunque no continúe igual.

Y lo pensamos, en gran medida, porque hemos sido enseñados a creer en esas mentiras. Falsedades para sostener la idea de la presión deseable, pero también para condicionar una forzada fidelidad o una machista exclusividad.

Las víctimas sindicadas de esta distorsión son las mujeres. Estamos hablando de mujeres de hace 30 ó 40 años atrás. Estas mujeres han sido condicionadas por esta idea de que tenían que conformarse con un solo amor y con un solo varón para toda la vida.

La historia de que se ama una sola vez en la vida y para siempre es mentira.

Es mentira que sea necesariamente para siempre y es mentira que no pueda ser más de una vez en la vida.

Un día, por el camino de un country, me cruzo con un señor que después de separarse de su primera mujer se había vuelto a casar. Yo lo conocí cuando todavía estaba casado con la primera.

Aquella relación aparentaba ser espectacular. En un momento determinado, cada uno por su lado había dedicado toda su locuacidad a descubrir el amor que sentía.

En la mesa, mientras las mujeres traían unas empanadas, alguien le pregunta cómo le va con este segundo matrimonio, y él cuanta lo mucho que ama a su segunda mujer. Cuando ese alguien, que había conocido su relación anterior, le pregunta si pudo dejar de amar a la primera para poder amar a la segunda, él responde:

-¡No! ¡Aquello no era amor, el verdadero amor es éste!

¿Por qué negar ese amor? Él no podía aceptar que había amado, que había dejado de amar y que ahora amaba a otra mujer. Tenía que desprestigiar el otro amor para poder darle lugar a éste. Los viudos y las viudas a veces hacen lo mismo, dicen: éste es el verdadero amor, el otro no lo era y ahora me doy cuenta; o peor: aquél era el verdadero amor y entonces no podré volver a amar a nadie verdaderamente.

Me gusta remarcar que se puede amar a alguien, que se puede dejar de amar y que se puede después amar a otra persona.

En una charla, alguien preguntó:

“¿Y no se puede amar a los a la vez?”

Tenemos mucho miedo a esa pregunta, porque si aceptáramos y asumiéramos que se puede amar a más de una persona a la vez, ¿qué sería de nuestra seguridad?

Si sostengo:

Que se ama una sola vez en la vida es mentira...

Que el amor esta indisolublemente ligado al amor es mentira...

Que el verdadero amor es eterno es mentira...

Si declamo:

Que no se puede volver a amar después de haber amado es mentira...

Defenderme contándome la historia de los tipos de amores, es mentira...

Si, encima de todo, ahora dijera que es posible amar a más de una persona a la vez...

¿Qué nos quedaría? ¿La catástrofe?

Es una posibilidad: la absoluta inseguridad sobre el futuro; por mucho que estemos juntos hoy, mañana no se puede saber.

Pero hay otra posibilidad: junto con las mentiras, desterrar también la idea de la catástrofe y valorar la relación que realmente uno tiene.

Porque...

Ahora que yo sé que no se ama una sola vez ni para siempre, me doy cuenta de que mi esposa bien podría haberme dejado de amar o podría dejar de amarme mañana...

Ahora que sé que el sexo no necesariamente está ligado al amor, me entero de que ella podría elegir con quién va a tener relaciones sexuales.

Ahora que sé que la persona que amo puede amar a más de una persona a la vez, me doy cuenta de que sentirme querido no garantiza que ella ame a otros.

Ahora que yo sé que se deja de amar y que ella elige sobre su propia vida...

Ahora...

Cuando yo llego a mi casa y mi esposa realmente está para encontrarse conmigo y para amarnos, entonces le doy a ese encuentro el valor que tiene.

Ahora que sé todo esto, y estoy seguro de que ella lo sabe, la conciencia de nuestra libertad de elección lejos de ser una catástrofe es el pasaporte a una relación de pareja más plena y trascendente.

Si a pesar de la conciencia ella y él deciden seguir juntos, entonces es maravilloso.

Si negamos la conciencia de los hechos para sostener lo que ya no sucede, aparece la verdadera catástrofe.

-¡Vieja!- dice él- ¿por qué no matamos un pavo para nuestro aniversario?

-No me parece una buena idea- dice ella, que ya no lo aguanta - ¿Qué culpa tiene el pavo? ¿Por qué no matamos a tu amigo José que nos presentó?

Un matrimonio vivo es un vínculo donde todavía palpita la pareja y no un museo recordatorio de todo lo que fuimos, ni un panteón donde se guardan los restos de nuestra pareja muerta.

La única pareja posible es la que se da entre dos individuos iguales que deciden establecer un acuerdo y lo hacen.

La pareja es un pacto que nos une, y aunque todo pacto conlleva una cierta puesta de límites, este pacto no esta en oposición a la libertad de cada uno; por el contrario, la observación del contrato y la posibilidad de revisarlo y repactar constituyen la libertad.

Son estos puntos de acuerdo con el otro los que nos vinculan como unidad.

Pero atención, esta unidad no es estática, está en continuo movimiento y cambio. Es imprescindible ir modificando lo pactado para mantener el equilibrio inestable que es el vínculo de pareja.

El cambio es constante y es gracias a él que seguir juntos tiene sentido.

Bucay